martes, 11 de octubre de 2011
La vida según la ley
Fondo bíblico: Deuteronomio 5:16-21; Mateo I 5:21-28; Lucas 12:13-21; Efesios 4:25-29; 6:1-4; 1 Juan 3:10-15
Verdad central: La Ley de Dios nos enseña cómo vivir en relación con otras personas.
Texto áureo: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré. Hebreos 8:10
Objetivo
Entender las relaciones humanas según los mandamientos de Dios y resolvemos a vivir por ellos.
Bosquejo general
I. Honre a sus padres
A. El fundamento de la vida
B. La recompensa de la obediencia
II. La vida es sagrada
A. Lo sagrado de la vida
B. La actitud homicida
III. La vida pura
A. Un pacto sagrado
B. El espíritu del mandamiento
IV. Practicando la honradez
A. Una señal de incredulidad
B. El motivo de la compasión
V. Digan la verdad
A. El asunto de la integridad
B. El asunto de la unidad
VI. Evitando la codicia
A. Un asunto del corazón
B. Un nivel nuevo de vida
Introducción
En los últimos años se ha visto una preocupación por la degeneración de la moralidad y ética personal en el mundo. Cada área de la sociedad se ha visto afectada por los escándalos de individuos que en su egoísmo no han respetado las leyes civiles o morales. Pregunte a los alumnos si les parece un caso de ingenuidad que los cristianos crean que hay leyes éticas y morales que son eternas y que se aplican a cualquier cultura en el mundo en cualquier momento.
En realidad, tal creencia no refleja ninguna especie de ingenuidad. Las leyes de Dios son constantes. El cristiano que obedece a Dios permanecerá firme a pesar de los cambios de verdades en nuestra sociedad que en un tiempo se consideraban ser constantes. Anime a los alumnos a permanecer fieles a las verdades estudiadas esta semana.
Comentario Bíblico
I. Honre a sus padres (Deuteronomio 5:16; Efesios 6:2,3 71).
A. El fundamento de la vida
Como estudiamos la semana pasada, los Diez Mandamientos pueden dividirse entre los que tratan de nuestra relación con Dios, y los que tratan de nuestra relación con otras personas. Es importante notar que el mandamiento de honrar a nuestros padres viene en esta segunda parte. Cuando un niño aprende a honrar a sus padres se está preparando para tratar con otras relaciones y formas de autoridad en la vida.
Cada uno de nosotros debe evaluar qué tan bien hemos honrado a nuestros padres. El concepto de "honrar" es permanente, dura toda la vida. No sólo honramos a los padres al ser niños obedientes, sino también como adultos, respetamos y seguimos aplicando su sabiduría donde sea posible.
Pregunta: ¿Qué conexión podrá existir entre las acciones criminales y la tensión en el hogar? Explique esta conexión en vista de este mandamiento.
El mandamiento de honrar a los padres tiene implicaciones para los mismos padres también. Los padres deben vivir piadosamente para que sus hijos puedan beneficiarse de honrarlos como Dios ha ordenado. El padre que cría a su hijo descuidadamente cosechará una vida de angustia. Los hijos que crecen sin dirección adecuada llegarán a ser adultos que son una amenaza a la sociedad.
B. La recompensa de la obediencia
Cuando los hijos honran a sus padres. Dios les promete darles una recompensa. Mientras que algunos tratan de conectar la obediencia de un hijo a la larga vida, no se especifica qué tan larga será esa vida. Sin embargo, podemos pensar cómo la desobediencia de un hijo o una hija podrá acortar su vida o darle hábitos malos que lo pondrán en peligro cuando sea adulto. Así que, es de gran ayuda a los hijos cuando honran a sus padres y aprenden las reglas de la vida que les darán la seguridad de una vida larga y próspera.
Pablo recalcó bien este mandato. Mientras que asoció una larga vida a esta promesa, es importante notar la frase "para que te vaya bien", Una vez más, la idea básica es el bienestar completo de todo individuo al honrar a sus padres.
II. La vida es sagrada (Deuteronomio 5:17; 1 Juan 3:15)
A. Lo sagrado de la vida
El mandamiento de no matar especifica sólo el homicidio. No incluye todas las maneras que se puede tomar una vida. Por tal razón este mandamiento no se aplica a los asuntos de justicia (Deuteronomio 17:2-7; 19:11) o guerras (Deuteronomio, capítulos 20 y 21). La palabra matar en este mandamiento se refiere en el Antiguo Testamento al matar en forma premeditada o accidentalmente.
Este mandamiento denuncia que un miembro de la comunidad de los fieles mate por razones personales o inaceptables. En otras palabras,
"No matarás" significa "No cometerás homicidio." Israel debía ser una comunidad en que todos — jóvenes, ancianos, fuertes, débiles, ricos, pobres — podrían vivir en paz sin temerse unos a otros.
B. La actitud de homicida
Pregunta: ¿De qué maneras violan los cristianos este mandamiento hoy en día?
Las palabras del apóstol reflejan las enseñanzas de Cristo en el Sermón del monte cuando Él habló acerca de la Ley (Mateo 5:21-26). Como vemos en la vida de Caín, el odio que no se controla viene a ser la raíz del homicidio. Jesús no se contentó con discutir lo que constituía el homicidio físico y lo que no constituía el homicidio físico. El se dirigió al fondo del problema para confrontar la actitud.
1 Juan 3:15 clarifica el concepto aun más. Los miembros de la comunidad de los fieles que acepten esta advertencia siempre mostrarán su alta estima por la vida. Asegurarán que las contenciones y las diferencias que conducen al odio (y por último al homicidio) tengan una solución antes que se salgan de control. Los que cometen homicidios muestran gráficamente que la vida de Cristo no mora en ellos. De la misma manera, los que odian, la raíz del homicidio, manifiestan la misma falta de espiritualidad. Los cristianos deben guardarse contra estas actitudes al mantener en todo momento una relación correcta con los demás. Efesios 4:32 lo dice bien: "Perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."
III. La vida pura (Deuteronomio 5:18; Mateo 5:27,28).
A. Un pacto sagrado
Tal como se muestra en el quinto mandamiento, la unidad familiar era y es aún uno de los fundamentos principales para la vida de fe. El adulterio es señalado de entre todas las otras formas de inmoralidad sexual porque es una violación de un pacto sagrado. El pacto hecho en el matrimonio es tan sagrado que vino a realizarse como el modelo escogido por Dios de una relación entre El e Israel. Consecuentemente, la infidelidad al cónyuge representaba infidelidad hacia Dios.
B. El espíritu del mandamiento
Así como en el mandamiento que prohíbe el homicidio. Jesús se dirigió a las actitudes que preceden al hecho de adulterio. Mirar a la mujer como sólo un objeto de gratificación sexual viola no sólo el espíritu del pacto matrimonial, sino el pacto espiritual también. En la comunidad de los fieles, hay que tratar a todos con respeto y pureza.
Es evidente que el mandamiento de Jesús carga con más restricciones que el mandamiento original. Sería inútil tratar de obedecer sus mandamientos por nuestro propio poder humano. Romanos 8:1-10 delínea la transformación que Cristo trae a nuestra vida. La ayuda constante del Espíritu Santo es lo que nos ayuda a vivir para Dios. La pureza sexual de nuestra mente y nuestras acciones será una característica nuestra mientras permitamos que el Espíritu de Dios nos transforme.
IV. Practicando la honradez (Deuteronomio 5:19; Efesios 4:28).
A. Una señal de incredulidad
El asunto en cuestión no trata simplemente de tomar la propiedad de otra persona ilegalmente. El mandamiento protege a las personas indefensas de la sociedad. Es una acción opresora cuando a una persona se le niegan los derechos y beneficios de la comunidad de la cual es miembro, ya sea por robo o por leyes o estructuras sociales injustas.
Además, el robo viola otros dos aspectos esenciales del pacto. Por razón de la unidad de todos los miembros de la comunidad con Dios a través del pacto, tratar de robar al prójimo es como robar a Dios. Robar al prójimo también demuestra que uno no confía que Dios puede suplir sus necesidades.
B. El motivo de la compasión
Para el miembro de la comunidad de los fieles, el deseo de robar debe reemplazarse con el deseo de dar. El bienestar de la comunidad cristiana depende de su dedicación a demostrar la compasión de Cristo en formas tangibles.
Pablo exhortó a los efesios a desafiar a los que antes eran ladrones a que hicieran esto mismo. Esto no es idealismo, es sentido común. El que desea dejar su pasado en el olvido, debe ocuparse de buscar alternativas positivas y constructivas. Al trabajar no sólo para proveer sus propias necesidades, sino para proveer por otros también, todas las necesidades del cuerpo de Cristo serán suplidas.
V. Digan la verdad (Deuteronomio 5:20; Efesios 4:25).
A. El asunto de la integridad
Originalmente este mandamiento tenía que ver específicamente con el asunto de un testigo legal. Según la ley civil judía, un caso podría ser traído contra alguien si había dos o tres testigos (Deuteronomio 19:15). Porque el futuro del acusado dependía del testimonio de los testigos, era imperativo que el testimonio fuera cierto.
Una vez más, el principio tras este mandamiento era uno de los fundamentos del pacto: la fidelidad. El interés egoísta está en el fondo de las acusaciones falsas. Aun si el testimonio falso no tenía éxito en traer el castigo contra tal persona, dichas acusaciones producirían sospechas y dudas sobre el carácter de un hermano de la comunidad de los fíeles. Si el pueblo de Dios va a vivir unido, debe existir la integridad y la honradez en todas las relaciones personales.
B. El asunto de la unidad
Uno de los mensajes principales de Efesios 4 es que los creyentes deben despojarse de la vida antigua. En cristo nuestra manera de vivir debe cambiar. Esta nueva vida viene como resultado de la obra sobrenatural de Dios en nosotros. Se puede definir en términos de salvación y santificación. Una vez más somos creados a la imagen de Dios, esta vez en justicia y santidad. Y somos renovados constantemente a la imagen de Aquel que nos salvó.
Un resultado práctico de esta creación nueva es que nuestra conversación ahora edifica el Cuerpo de Cristo como parte de nuestro estilo de vida (v. 25). La amargura, las mentiras y los chismes dañan el Cuerpo de Cristo por la razón de que el cuerpo está completamente unido. Un miembro no puede obrar sin afectar a otro. Así que, cada miembro desecha todas estas cosas para traer armonía y amor a los demás (v. 32).
VI. Evitando la codicia Deuteronomio 5:21; Lucas 12:15
A. Un asunto del corazón
El último mandamiento es diferente de los primeros en que no trata de ninguna acción directa contra el prójimo para causarle daño. Algunos le han dado la interpretación de que esto es un deseo que resulta en cierta acción. Pero esto no debe limitar nuestra vista de las implicaciones que trae este mandamiento a largo plazo. Sin embargo, el contexto inmediato del versículo y el tono general de Deuteronomio sugieren que esto es un resumen adecuado para los mandamientos.
Pregunta: ¿Cómo resume este último mandamiento los seis mandamientos estudiados en esta lección?
El énfasis de este mandato está en una actitud correcta hacia los demás. La raíz de todo mal — el amor al dinero o a la codicia — es una acción contra el prójimo y se caracteriza por el interés egoísta. La naturaleza del pacto era que el individuo debía concentrarse en dos direcciones: verticalmente hacia Dios y horizontalmente hacia la comunidad. Los seis mandamientos en esta lección consideran la forma en que tratamos a los demás. Este mandamiento considera la actitud que debemos tener hacia los demás: honra y respeto.
B. Un nivel nuevo de vida
Este aspecto del motivo constituyó el énfasis de la enseñanza de Jesús sobre la ley y la ética personal. Jesús dijo en Lucas 12:15 que el mandamiento contra codiciar las posesiones de otro individuo se basa en una pregunta fundamental de la vida:
"¿Cuál es el propósito y la esencia de mi vida?"
El asunto aquí no son las riquezas, sino el propósito y motivo tras lo que buscamos y hacemos. Los ricos como los pobres pueden caer víctimas de la búsqueda de acumular ganancias personales. Sólo en Cristo encontraremos la satisfacción que siempre huye de nosotros cuando tratamos de buscarla en el materialismo.
Nuestras prioridades deben siempre enfocarse en Dios. Al reconocer nuestra completa dependencia de El y nuestra meta principal de disfrutar de una comunión eterna con Él, las metas de esta vida ya no requerirán toda nuestra atención. Más bien, la amonestación de Cristo de ser un siervo a los demás será el énfasis de nuestra vida.
Aplicación
El distintivo de la moralidad bíblica está en fijar el origen del bien y el mal en el corazón humano. No es simplemente cuestión de un sistema legalista de justicia. Al mismo tiempo, la naturaleza única de los Diez Mandamientos indica cómo incorporaron el concepto especial que Dios tiene de la comunidad de los fíeles a través del pueblo de Israel y la Iglesia.
Así como con el pueblo de Israel, debemos permitir que nuestro "éxodo" — nuestra salvación — nos recuerde constantemente nuestra situación común. Todos necesitamos un Salvador compasivo. El resultado práctico de la obra redentora de Dios no es crear un sistema legalista. Dios nos dio estos mandamientos con la intención de proteger a la comunidad de los fieles que fueron librados de la esclavitud del pecado, y para crear un lugar dentro del cual todos pueden vivir en paz y justicia.
Nuestra obediencia a los mandamientos de Dios que nos dicen cómo debemos tratar a las demás personas, refleja directamente nuestra relación con Dios. En las palabras del apóstol Juan: "El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas" (1 Juan 2:9). Un escritor lo resumió así: "Como miembros del Cuerpo de Cristo hemos sido librados del mundo y llamados a separamos de sus lazos. Debemos entregarle al mundo una prueba visible de nuestro llamado, no sólo en nuestra participación en la adoración en la iglesia y en su disciplina, sino también a través de una comunión nueva de vida fraternal."
La permanencia firme en Cristo
Trasfondo Bíblico: 2 Corintios 12:1 a 13:14
Verdad Central: La dedicación diaria a Cristo le permite al cristiano mantenerse firme en la fe.
Texto Áureo: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. 2 Corintios 13:5Objetivos
1. Reconocer que tanto las experiencias agradables como las pruebas pueden contribuir al crecimiento espiritual.
2. Someterse al liderazgo y sustento de Cristo para poder triunfar en la vida.
Bosquejo
I. Fortalecido por Cristo
A. Grandes revelaciones
B. Grandes pruebas
II. Preocupación por otros
A. Credenciales apostólicas
B. Amor desinteresado
III. Un examen de conciencia
A. Pasar la prueba
B. Advertencias dadas en amor
Introducción
En 2 Corintios 12 Pablo se vio obligado a decir cosas que no quería. La aceptación aparente de falsos profetas dentro de la congregación de los corintios era una amenaza y destruiría la relación de ellos con el Señor. Dios había empleado a Pablo para traerlos a Cristo. Si negaban su autoridad de apóstol, el fundamento espiritual de ellos se vendría abajo. ¿Podían confiar en su mensaje si no tema la autoridad que ellos creían? Pablo se sintió como un necio al "gloriarse" pero lo consideró necesario para confirmar su elección por Dios como apóstol. Comenzó este capítulo con una revelación sobrenatural poco común. Asimismo le dijo a la gente de su sufrimiento y la manera como el Señor lo había sustentado.
Comentario Bíblico
I. Fortalecido por Cristo (2 Corintios 12:1-10)
A. Grandes revelaciones
No hay duda que Pablo es el individuo de esta visión, pero por modestia se refirió a si como "un hombre en Cristo". La experiencia fue tan extraordinaria que Pablo optó por no describirla por completo. Todavía no estaba seguro de que su cuerpo físico fuera al cielo o si fue sólo su espíritu el que tuvo la visión oyó las palabras. Solamente Dios tema la respuesta, así que Pablo no se preocupó por si había estado "en el cuerpo" o "fuera del cuerpo". Lo que Pablo escuchó en el cielo no podía repetírsele a nadie en la tierra. Lo que Dios le comunicó a Pablo, era sólo para él, y no para compartirlo con otros.
Pregunta: ¿Por qué permitió Otos que Pablo escuchara palabras que no podía decirle a nadie más?
Por los versículos que siguen, parece que Dios le dio una revelación maravillosa para fortalecerlo para las pruebas venideras que de otra manera hubieran sido extremadamente difíciles de soportar.
En los versículos 5 y 6 Pablo admitió que seria fácil gloriarse de tales revelaciones, aunque insensato. Ahora relataba su experiencia, pero no quería llamar la atención por temor de que la gente lo pusiera en un pedestal que ningún ser humano merecía. Pablo se gloriaría pero no de lo que vio y escuchó en el cielo sino de sus debilidades que lo hacían depender de la fortaleza y el poder del Señor que lo sustentaban.
B. Grandes pruebas
A pesar de la espiritualidad sobresaliente de Pablo, Dios sabía que siendo humano podría caer en la trampa de la exaltación de sí mismo después de esas revelaciones. Lo que sucedió en seguida no fue para castigar a Pablo, sino para su propia protección. Dios no permitiría que el ministerio de Pablo se debilitara y destruyera por enaltecerse "sobremanera".
Pregunta: ¿Por qué es posible que Pablo no diera una descripción especifica del "aguijón en la carne"?
Es inútil especular acerca del aguijón en la carne de que habla Pablo. Satanás lo usó para abofetearlo y castigarlo con dolor y angustia. Es posible que sus angustias fueran físicas y mentales. Pablo le rogó al Señor que le quitara el aguijón.
La respuesta de Dios vino, pero no de la manera que Pablo esperaba. En vez de quitar el problema. Dios lo usó como medio para demostrar lo maravillosa que era su gracia para consolar a Pablo en sus sufrimientos.
A causa de la debilidad que Pablo sintió por los golpes de Satanás, llegó a confiar más en el Señor y en lo que su fortaleza podía hacer por él. La lección fue tan clara para Pablo que pudo gloriarse en sus debilidades porque demostraban lo que el poder de Cristo podía hacer por él.
En el versículo 10 Pablo da una lista de algunas pruebas que soportó: Sus debilidades, los reproches de sus enemigos, la angustia y la persecución. Como todo lo sufría por "amor a Cristo" las pruebas tomaban una perspectiva diferente. Cuanto más débil Pablo se sentía, más fuerte sabía que estaba en Cristo.
A veces Dios quita una prueba. En otras ocasiones permite que el problema permanezca, no para lastimar sino para desarrollar más confianza en El. Si el creyente nunca está expuesto a la angustia o al sufrimiento, puede caer en la trampa de la autosuficiencia. Cuando Dios permite que el aguijón llegue a la carne y cause dolor, muestra la suficiencia de su gracia para cada prueba.
II. Preocupación por otros (2 Corintios 12:11-19)
A. Credenciales apostólicas
La alabanza propia era tan desagradable para Pablo que dijo: "Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello." El ministerio de ningún otro apóstol fue confirmado con más señales y milagros que el de Pablo. Sin embargo, la gente parecía haberse olvidado de todo y el se vio forzado a recordarles (versículos 11,12).
Pregunta: ¿Puede el uso de la ironía a veces demostrar la verdad cuando otros medios fallan?
En el versículo 13 Pablo con ironía causó la reacción de la gente. Debe recalcarse de inmediato que estos comentarios provenían de un corazón lleno de amor y sin amargura. Si los corintios eran inferiores a cualquiera de las otras iglesias, dijo Pablo, era porque había recibido remuneración financiera de otros absteniéndose de ser una "carga" para la congregación corintia. Pablo esperaba comunicarles que no eran sus regalos lo que quería sino a ellos mismos (vea versículo 14).
B. Amor desinteresado
Pablo regresaría a Corinto y no les seria carga. Se consideraba como el padre de ellos. La responsabilidad del padre es la de proveer para sus hijos (versículo 14). Nada podría demostrar más el amor desinteresado de Pablo que lo que afirma en el versículo 15. La palabra griega que se traduce "gastar" significa agotar los recursos. Se usa en Marcos 5:26 con referencia a la mujer con el flujo de sangre que había gastado todo lo que tenía en los médicos. También se usa en la parábola del hijo pródigo, en Lucas 15:14, que había "malgastado" todo. Pablo no escatimaría nada en su ministerio a los corintios. Gastaría sus escasos recursos financieros si fuera necesario, y lo que es aun más significativo se "gastaría" él mismo. No puso la condición: "Haré esto si me muestran más amor", sino "gastaré lo mío" y "aun yo mismo me gastaré".
Pregunta: ¿Qué quiso decir Pablo con "gastar"y "me gastaré"?
En el versículo 16 Pablo otra vez usó un poco de sarcasmo motivado por el amor que les tenía para despertarlos a la verdad. Aunque en Corinto se sostén a con su trabajo, algunos lo habían acusado de engañar a la gente en secreto en alguna forma no explicada. Les dijo: "Como soy astuto, os prendí por engaño." La gente se dio cuenta que lo opuesto era la verdad. No había ni una insinuación de engaño en Pablo.
Pablo les recordó que había enviado a Tito y a otro cristiano a Corinto para recolectar la ofrenda para la iglesia de Jerusalén. Esos dos hombres vivían según los mismos principios de Pablo. No fueron con la intención de quitarle dinero a la gente para dárselo a Pablo (versículos 17,18).
Uno de los principios básicos de la vida cristiana es preocuparse tanto de uno mismo como de otros. Jesús no vino para ser servido sino para servir (Mateo 20:28). El mismo Espíritu de Cristo motivaba a Pablo. Mientras que sus discursos a los corintios incluían temas seculares como el del dinero, el principio de Pablo es de mucho valor. A los seguidores de Cristo debe motivarlos el amor al prójimo y sus necesidades.
III. Examen de conciencia (2 Corintios 13:5-11)
A. Pasar la prueba
Pregunta. ¿De qué quería Pablo que los corintios se dieran cuenta al examinarse?
En el versículo 5 Pablo invitó a los corintios a que se examinaran y probaran su fe. Debían saber que por su relación espiritual Cristo vivía en ellos. Cualquiera que fuere el resultado de ese examen de conciencia. Pablo les aseguró que él y sus hermanos en el ministerio no habían fallado el examen (versículo 6).
A Pablo le preocupaba el progreso espiritual y la madurez de los creyentes corintios, no su propia vindicación. Aunque hubiera parecido que él y sus compañeros "habían" fallado la prueba, no le importaba con tal que sus hijos espirituales vivieran honradamente (versículo 7).
B. Advertencias dadas en amor
Pregunta: ¿Qué motivaba a Pablo para ser tan estricto?
En los últimos versículos del capitulo 13 Pablo pensaba en su visita a Corinto. Si encontraba a los creyentes viviendo de acuerdo a la verdad, no tendría que disciplinarlos (versículo 8). No le importaría parecer débil si los creyentes se encontraban fuertes. Al volver a verlos, desearía que estuvieran creciendo y madurando espiritualmente (versículos 9 y 10).
Pablo hizo esas advertencias antes de visitarlos para no tener que reprenderlos cuando llegara a Corinto. Deseaba que el poder de Dios fluyera a través de él para que se vieran fortalecidos en la fe. Pablo concluyó la carta con una amorosa exhortación a que reinara la unidad y la paz en la congregación (versículo 11).
El examen de conciencia es necesario de vez en cuando para que los creyentes mantengan su sensibilidad espiritual. Sin él, los cristianos están en peligro de depender de su propia fuerza y no del poder de Dios. El creyente no debe en ningún momento suponer que no necesita más vigilancia en lo que se refiere a la santidad. Las normas que Pablo recalcó en el versículo 11 incluyen un llamado a la perfección. Dio a entender que nadie llega al estado de perfecta madurez espiritual en esta vida. La vida del cristiano siempre conlleva la posibilidad de mejorar.
Aplicación
La vida de Pablo es un ejemplo del camino difícil que a veces les toca andar a los cristianos. Si hubiera sido gobernado por sus emociones, le hubiera sido difícil soportar el "aguijón" en la carne. Tuvo la desilusión de que Dios respondiera a sus oraciones de manera diferente a lo que esperaba. Sin embargo, también aprendió que la gracia de Dios permite que los creyentes mantengan su fe fuerte e intacta. La demasiada seguridad hace que la persona no confíe completamente en Dios. En la debilidad se manifiesta el poder de Dios. El examen de conciencia debe incluir toda la vida con sus motivos y deseos. Cuando el creyente sigue lo que el Espíritu Santo le recuerda con respecto a las normas de Dios, y está dispuesto a cambiar, puede estar firme en Cristo.
¡Es el Colmo! Dios se ha Ensañado Conmigo
"¡Miren estos malvados! Con toda tranquilidad aumentan sus riquezas. ¡De nada me sirve tener limpio el corazón y limpiarme las manos de toda maldad!" (Salmos 73:12-13).
Ninguno de nosotros desea el sufrimiento. Lo que queremos es escaparnos de él, pero cuando nos toca, podemos decidir entre permitir que nos lleve a un plano más elevado, o volvernos cínicos, amargados y desilusionados.
La noche del martes 10 de Agosto de 1999, unos tres meses después que Darío Arismendi convocara al país para mantener en alto la moral de los secuestrados; en cualquier lugar de las montañas de Colombia, una de las retenidas del fokker 50 de Avianca, una joven de 18 años, salió de su cambuche a mirar las estrellas, su alma atravesaba una sazón especial de dolor, así que terminó gritándole a Dios que no pensaba dirigirle la palabra mientras ella no saliera de esa montaña. Que estaba muy disgustada con él porque no le había puesto cuidado pues le había suplicado y prometido muchas cosas, como rezar durante siete días y hasta le había regalado un día de ñapa, le había dado un plazo bastante largo y todo para nada.
Lezli, así se llama esta joven, terminó diciéndole a Dios que si él estaba muy ocupado en otras cosas más importantes que ella, pues entonces ella también. "¡Es el colmo, Dios se ha ensañado conmigo!", concluyó.
Este simpático reclamo de Lezli es muy humano: Cuando pasamos por una aflicción, es normal preguntarnos: ¿Por qué no despliega el Señor su poder para liberarme? ¡Habría podido impedir este secuestro, esta enfermedad, este duelo, quitar esta dificultad, descargarme de este peso, apartar ésta catástrofe de mi camino o evitar este fracaso!
El grito de Jesús desde la cruz: "Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?", personifica esta inquietud de los angustiados: Todos nos hemos preguntado alguna vez: ¿Por qué tenemos que sufrir?
Este es el grito de los pobres abandonados por los ricos; de los inocentes encarcelados; de los ancianos y los bebes abandonados en las aceras; de los niños que deambulan por las calles marginados por sus padres y abandonados por una sociedad indiferente, del cristiano débil abandonado, y hasta despreciado, por sus hermanos mayores.
Cuánta gente reclama con horror, "¿Por qué me has abandonado?": Padres abandonados por sus hijos, mujeres abandonadas por sus maridos y aún Cristo es abandonado por sus discípulos.
A través de las páginas de las Sagradas Escrituras repercute éste "Por qué" de los justos. Job gime porque, según él, claman las almas de los heridos y Dios no pone estorbo. El ve cómo los malvados "Cambian los linderos de los campos... despojan de sus animales a los huérfanos y a las viudas". Job ve cómo estos perversos desplazan a los pobres quienes, "pasan la noche sin nada con que cubrirse, sin nada que los proteja del frío". Ve cómo "El asesino madruga para matar al pobre, y al anochecer se convierte en ladrón". ¿Por qué todo esto?, se pregunta Job.
Al parecer todo el libro de Job es un "Por qué" largo y profundo. ¿Por qué sufre el justo?, ¿Por qué prosperan los malos?, ¿Por qué Dios no interviene?, ¿Por qué esto tiene qué suceder así? Pero Job, "el varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal", no pierde su integridad. No puede comprender, pero tiene la certeza de que al final todo terminará bien. Lo que sus ojos no ven ahora lo verán después. Y así fue, su fe se fortaleció y aquel Dios que él solo "conocía de oídas", se le convirtió en el Dios de su experiencia.
Llegará un día cuando se descubra el misterioso velo del sufrimiento humano y entonces, no seguiremos preguntando "Por qué"; pues ya todo se nos revelará con claridad meridiana.
Pero mientras tanto, ¡Si pudiéramos, como Job, mantenernos íntegros y esperar tan sólo un poco! Entonces, todas las cosas saldrán a la luz. Descubriremos que el dolor cumple lo que promete. El dolor es como una semilla que se siembra en nuestra vida, y como sucede con toda buena semilla, los sabrosos frutos no se hacen esperar. John Maxwel expresó bien esta situación en aquel pensamiento que dice: "un ganador, es tan grande que admite sus errores, tan inteligente que les saca provecho y tan firme que los corrige".
Para reflexionar en familia
1. ¿Se ha trasnochado alguna vez pensando, que personas que han sido deshonestas, tienen mejor posición que usted que procura andar limpiamente?
2. ¿Usted cree que todos los sufrimientos son programados por Dios, o son accidentales, o producto de nuestra siembra o del pecado de otros?
3. ¿Se ha preguntado usted cuál es el origen y objetivo de sus sufrimientos?
"Quien se sienta en el fondo de un pozo a contemplar el cielo,
lo encontrará pequeño"
lo encontrará pequeño"
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