Nuestro llamado
especial
Dios tiene un plan, un llamado especial para cada
cristiano. Pablo usó su propia experiencia como un ejemplo de cómo el llamado
de Dios penetra cada área de la vida del creyente. Afirmó que su
encarcelamiento en una prisión romana no fue un caso de mala suerte ni un error
de Dios. Aun esto era parte del llamado dé Dios; Pablo realmente era
"prisionero del Señor".
Cada creyente tiene un papel que desarrollar en el
plan eterno de Dios. La vida del cristiano no es una serie de accidentes o
coincidencias, más bien, es una respuesta positiva al llamado de Dios.
Dios llama a los creyentes no sólo a hacerse sus hijos
sino también a andar "como es digno de la vocación con que fuisteis
llamados." Lo que Dios espera de sus hijos incluye el carácter personal de
ellos así como sus relaciones con otros y sus actividades diarias.
UN MINISTERIO INDIVIDUAL.
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