Trasfondo bíblico: 2
Corintios 4:14-18; 5:1-21
Verdad central: La
motivación del servicio cristiano es el amor a Cristo.
Texto áureo: Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios
rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con
Dios. 2 Corintios 5:20
Objetivos
1.
Entender la naturaleza y la importancia del servicio cristiano.
2. La
nueva vida después de la salvación consagrada a servir a Dios cada día.
Bosquejo
I. El
servicio al Señor
A. Después de los conflictos
B. Responsables ante Dios
II. La predicación del evangelio
A. Movido por el temor del Señor
B. Movido por amor a Cristo
III. El ministerio de la reconciliación
A. La iniciativa de Dios
B. La responsabilidad del cristiano
Introducción
El servicio cristiano puede exigir un precio muy
alto. Pablo lo sabía demasiado bien. En 2 Corintios 1:8-11 y 11:16-33, delineó
algunas de las dificultades físicas y emocionales que enfrentaba. A pesar de
toda la oposición y el desánimo del mundo y hasta de los creyentes, nada
impediría que Pablo sirviera al Señor. Había aprendido a través de severas
pruebas la grandeza del consuelo de Dios. Los cristianos de hoy en día son
llamados a tener ese mismo nivel de dedicación demostrado por Pablo. Dios continúa
confiándole a su pueblo la responsabilidad de llevar el evangelio a los
perdidos y vivir como testimonios de la reconciliación que El le ofrece a la
humanidad pecadora.
Comentario Bíblico
I. El servicio al Señor (2 Corintios 5:1-10)
A. Después de los conflictos
Mientras sufría la oposición. Pablo mantenía la
mirada espiritual enfocada a la recompensa que les espera a los siervos de Dios
después de esta vida. Comparó su cuerpo con una tienda de campaña y el cuerpo
resucitado con una casa. La tienda o tolda es una habitación temporal. Se puede
desarmar y mover de un lugar a otro y sirve para los que no están establecidos,
pero una casa constituye una residencia permanente. La casa que Pablo anhelaba
no es hecha por manos humanas sino espiritual y eterna; allí no hay dolor,
enfermedad ni muerte.
Pregunta: ¿Cómo
describe 2 Corintios 5:2 la actitud de Pablo de una futura recompensa?
La naturaleza humana de Pablo anhelaba mucho el
día cuando su tabernáculo corporal se deshiciera y pudiera abandonarlo para habitar
en su hogar eterno en el cielo. Describió esa sensación como
"gemidos" (5:2).
Pablo además imaginaba el cuerpo resucitado como
una nueva vestimenta que se pondría cuando abandonara el cuerpo físico. En el
cielo no sería un espíritu sin forma sino que usaría la vestimenta de un cuerpo
inmortal. Lo mortal seria absorbido por lo inmortal. Este era el propósito de
Dios para Pablo cuando lo hizo, y como garantía, Dios le había dado el Espíritu
Santo. Pablo vio en la presencia del Espíritu Santo en su vida las
"arras" que le aseguraban el cuerpo glorificado que recibiría (5:5).
B. Responsables ante Dios
Pablo sabía que mientras viviera en este mundo,
estaría ausente del Señor. Si Pablo hubiera podido elegir en el tiempo que
escribía a los corintios, hubiera dejado el cuerpo físico para poder estar con
el Señor. Sin embargo, hasta que ese día llegara, seguiría ocupado en la misión
dada por Dios. Lo que más importaba no era si todavía estaba en la tierra o
disfrutando del cielo, sino si su trabajo era aceptable al Señor.
Pregunta: ¿Qué se
examinará cuando los cristianos estén ante el tribunal de Cristo?
Saber que tendría que dar cuenta a Dios motivaba
a Pablo continuamente. No trabajaba para ganar la aprobación de los hombres,
sino la de Dios. La crítica de los miembros de la iglesia y la opresión de la
sociedad impía no importaban mientras su corazón permaneciera puro delante de
Dios. Como el versículo 10 indica. Pablo tenia puestos los ojos en el día
cuando comparecería ante Cristo y la labor de su vida sería evaluada. Esto no
se refiere al gran trono blanco donde los incrédulos serán juzgados y
condenados a un castigo eterno. Los resultados del juicio de los creyentes
delante de Cristo serán la recompensa que Él les da para disfrutar.
No es fácil aceptar la crítica cuando una persona
hace todo lo que puede para servir al Señor. Le duele profundamente cuando sus
motivos se entienden o interpretan mal. Cuando ocurren tales cosas, el
cristiano debe recordar que Dios juzga con justicia y conoce las verdaderas razones
de sus acciones. Aunque los cristianos no pueden evitar el dolor de la crítica,
si saben que agradan a Dios, pueden contar con el sustento de Su consuelo.
II. La predicación del evangelio (2 Corintios
5:11-16)
A. Movido por el temor del Señor
Pregunta: ¿Cómo
podríamos definir el temor del Señor con relación a los creyentes?
El primer motivo de Pablo para hacer que otros
conocieran a Cristo era el temor del Señor. Tal como se aplica a los creyentes,
"temor" es una traducción mejor que "terror", pues es la
reverencia a Dios. El deseo profundo de Pablo era contar con la aprobación de
Dios respecto a las actitudes y acciones de su vida, porque reconocía el mérito
de Dios. El apóstol acababa de mencionar el tribunal de Cristo ante el cual
sabía que aparecería un día para que el Señor juzgara sus obras. Pablo
reconoció la necesidad del hombre y la suya propia de rendir cuentas al Señor
quien había muerto para librar al hombre de la esclavitud del pecado. Por
tanto, la meta de Pablo era persuadir a los pecadores a que se rindieran a
Cristo.
La última parte del versículo 11 es una sutil
respuesta a sus detractores. Pablo sabía que no importaba lo que dijeran de él,
pues Dios conocía y comprendía su vida. Pablo tenía la esperanza de que los
corintios también pudieran ver claramente la clase de persona que era. El
versículo 12 señala que no trataba de recomendarse a ellos. Solamente esperaba
que el conocimiento de su ministerio y conducta los hiciera sentir orgullosos
de él. Pablo afirmó eso a favor de los que lo apoyaban para que tuvieran una
repuesta para los que ponían su confianza en cosas externas. Pablo no trató de
responder a las burlas de sus opositores hablando de su propia apariencia
externa. Más bien, recordó a los corintios que la condición del corazón de una
persona es lo que importa.
Por el versículo 13 se sobreentiende que los que
criticaban a Pablo hasta ponían en duda su estabilidad mental.
En vez de argumentar, Pablo sólo dijo:
"Muy bien, puede parecer que algunas veces
me he vuelto loco. Y si es así, es porque estoy completamente dedicado a servir
a Dios. Si hay ocasiones cuando vuelvo a estar cuerdo, es para el bien de
ustedes." Otra vez, el énfasis de Pablo estaba en saber en su corazón cual
era la voluntad de Dios para su vida, más bien que en las acciones o
apariencias externas que complacían al mundo.
B. Movido por amor a Cristo
Pregunta: ¿En qué
sentido se dice que todos han muerto con Cristo?
El segundo motivo del ministerio de Pablo era la
relación de amor que compartía con Cristo. Ese amor lo constreñía y controlaba.
Pablo definió toda su vida por lo que en su sacrificio Cristo había hecho por
él. Cuando Cristo murió, toda la raza humana murió con El (5:14) porque murió
para pagar las consecuencias espirituales, la muerte física y eterna, debida
por la rebelión del hombre. No obstante, Cristo resucitó de entre los muertos y
todos los que confían en su sacrificio han resucitado con Él, están libres del
pecado y han vencido la muerte. Lo opuesto ocurre a los que han rechazado a
Cristo. Debido a que desprecian el único camino a la salvación, su muerte es
tanto física como espiritual. Esas personas sufrirán la muerte eterna por sus
pecados.
El versículo 15 enfoca a los que han aceptado a
Cristo, es decir a los que han muerto y resucitado con Él. Tienen el privilegio
y la responsabilidad de vivir en santidad para siempre. Esa convicción absorbía
a Pablo tanto que ansiaba que todos los creyentes la tuvieran.
El versículo 16 es otro comentario dirigido a los
falsos apóstoles que trataban de ganarse el favor de los creyentes corintios.
Esos impostores juzgaban a todos según sus normas humanas. De acuerdo a su
evaluación, Pablo no tenía importancia. Sin embargo, Pablo le dijo a los
corintios que había aprendido a no usar las opiniones de otros hombres para
juzgar a la gente. En otra época, había considerado a Jesús desde un punto de
vista humano, como el líder de una nueva secta que quería derrocar al judaísmo,
pero todo eso había cambiado muchísimo cuando fue convertido en el camino a
Damasco. Fue entonces que reconoció a Jesús como el Hijo de Dios resucitado.
Cuando los cristianos están motivados por un
temor reverencial a Dios y aman a Cristo, su servicio cristiano no será
mecánico. Compartir el evangelio con los que aún no creen será un privilegio y
no una obligación monótona. Se preocuparán de agradar a Dios sin importarles el
qué dirán. Esto no sugiere que deben ser tan indiferentes a los sentimientos de
otros que se alegren de ofenderlos, sino que cuando se trata de agradar a Dios
antes que al prójimo, querrán obedecer a El sin darle importancia a las
consecuencias.
III. El ministerio de la reconciliación (2
Corintios 5:17-20)
A. La Iniciativa de Dios
Pregunta: ¿Por
qué la expresión "en Cristo" ilustra tan bien el milagro de la
salvación?
"En Cristo" es una expresión que Pablo
usa a menudo en sus epístolas y reitera que la salvación es una transformación
que une al creyente en un maravilloso compañerismo con su Creador y Redentor.
También muestra que la salvación no es un rito ni un deseo de cambiar. La salvación
es una vida nueva, no meramente "dar vuelta a la hoja" ni una serie
de buenos propósitos que tarde o temprano se rompen.
"Y todo esto proviene de Dios" (versículo
18) significa que todo el cambio milagroso en la vida de un pecador arrepentido
comienza en Dios, no en el hombre. Es Dios quien ha tomado la iniciativa de
redimir al hombre. Él ha enviado a su Hijo para morir por la humanidad y a su
Espíritu Santo para redargüir a los hombres de sus pecados para que vengan a
Él.
B. La responsabilidad del cristiano
Nada podría describir con más exactitud la misión
que Dios le dio a Pablo que la frase, "el
ministerio de reconciliación". Reconciliar
a dos personas es reunirías después que han estado separadas por ciertos
conflictos.
El hombre fue creado a imagen de Dios pero cayó a
causa de su propia desobediencia. Dios no le dio la espalda al hombre; el
hombre dejó a Dios. Dios nunca quiso estar separado de su creación, pero la
separación sucedió debido a la rebelión de las criaturas.
Dios desea tanto la reconciliación con la
humanidad que le dio lo mejor que tenía, esto es, a su unigénito Hijo. Para que
el hombre pueda reconciliarse con Dios debe venir a Él a través de Cristo
Jesús. No hay otro camino. "Dios estaba en Cristo" (versículo 19). Cuando Jesús estaba en
la tierra y le imploraba a los pecadores que regresaran a Dios, el Padre
extendía las manos por medio de su Hijo y decía: "Vengan a mí...".
Pregunta: ¿Qué
incluye el pago de Jesús de la deuda debida por el pecado?
"Tomar en cuenta" (versículo 19) es
ponerlo a nuestra cuenta. En el registro de todos los que han nacido (excepto
Jesús) hay una deuda que no se puede pagar: la deuda del pecado. Jesús pagó la
deuda, pero la transacción no se cumple totalmente hasta que el pecador
"firma su nombre" y se aparta del pecado para aceptar a Jesús como su
Salvador y Señor. Esto permite que Dios quite la deuda de la cuenta ("no
tomándoles en
cuenta," versículo 19) del pecador para que no tenga que pagar las
consecuencias eternas de su rebelión. La deuda se ha transferido a Jesús, y Él
la ha pagado en su totalidad.
Después de su conversión Pablo pasó la vida
hablándoles a otros de las buenas nuevas dondequiera que iba. Era el embajador
que representaba al Rey de reyes en la tierra. Jesús había regresado al cielo,
pero Pablo estaba de pie "en
nombre de Cristo" para
llamar al mundo perdido: "Reconciliaos
con Dios"(5:20). La misión hoy no ha cambiado. Hay que llevar el
mensaje de reconciliación al mundo perdido lo cual es la esencia del servicio
cristiano.
Aplicación
Servir a Dios y a otros no es una carga si el
motivo es el amor. Por eso nada disuadió a Pablo, ni la más feroz oposición ni
las más duras dificultades. Amó tanto a Cristo que todo problema era
insignificante en comparación con la fortaleza que recibía de su relación con
Jesús. Ojalá que el amor y respeto a Cristo de parte de la Iglesia la afecte de
la misma manera. En vista de todo lo que Dios ha hecho por ella, ¿cómo puede
darle menos?
Aunque es
una gran satisfacción reconciliar a dos personas que se han enemistado, no
puede compararse con lo que siente la persona que se reconcilia con Dios. El
hombre está separado de Dios por mucho más que un simple malentendido o
diferencia de opinión. Es la corrupción del hombre y su desacato a los decretos
de Dios lo que se levanta entre Dios y el hombre. La única manera de
reconciliarlo era por medio de Cristo Jesús.
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